Carta a un Alcalde

dragon-i-princesaBuenos días, excelentísimo o ilustrísimo Sr. Alcalde de Barcelona. Perdone mi ignorancia, pero es la primera vez que escribo a un alcalde. Si quiere que le sea sincero, me suena más lo de Excelentísimo. Pero dado, que desea poner un Monasterio en mi Barrio, lo de ilustrísima, queda como más antiguo, más acorde con el siglo XII.

Cuando me enteré de que quería construir un monasterio en el Barrio de Poble Nou, no me lo creía. Pensé que el cachondo de turno se quería quedar conmigo, después cuando lo leí en los medios de comunicación, vi con asombro que era cierto.

Acto seguido, empecé a revolver entre los cachivaches que acumulo de mis antepasados. Buscaba el Yelmo, el escudo y la espada de un re tatarabuelo, que a lo que se ve, fue Templario. A él lo quemaron en la hoguera, pero sus armas fueron entregadas a sus descendientes. No tuve éxito, algún día poniendo orden, lo debí tirar pensando que ya no lo necesitaría.

Pero ahora con la construcción de tan Fausto Edificio, me he dado cuenta que donde hay un monasterio, debe de existir un Castillo con su princesa y algún dragón o bestia, de la cual salvarla. Y yo, que lo llevo en los genes, me pienso elegir en el Paladín de tan peligrosa misión, todo sea por salvar y quizá conquistar a la bella dama.

Para empezar he preguntado a los vecinos, si conocían el paradero del Castillo, si alguien había visto al dragón y como se llamaba la princesa. La verdad, me han mirado con cara rara. Les he explicado mis motivos: “Verás, ahora construirán un monasterio en el barrio. Y como todo el mundo sabe, este debe estar bajo la protección de un señor feudal, que normalmente vive en un castillo, con su princesa y todo eso…” Las respuestas han sido variopintas y reivindicativas: “Hombre, no sería mejor poner un ascensor en el metro, es la única parada de toda la línea que no lo tiene, y aquí hay personas mayores, gente que van con silla de ruedas, impedidas, etc…” Yo se lo he intentado explicar, se lo prometo Sr. Alcalde. Les he contado que el terreno era del Obispado y como dijo el hidalgo caballero: “con la Iglesia hemos topado amigo Sancho”

Lo cierto, es que nadie entiende, que es lo que hace un Monasterio, al lado de la Rambla del barrio, que Vd. por cierto, ha convertido en un inmenso Bar. Me imagino que para sacar dinero, o promocionar el turismo. Turismo, que alucinará viendo que una ciudad moderna y en pleno siglo XXI, construye un monasterio dentro de sus murallas. Cuando todo el mundo sabe que los monasterios, siempre se construían extramuros.

La verdad, es que estoy hecho un mar de dudas. No encuentro el castillo y por ende a la princesa, y no sé que hace un monasterio en pleno siglo XXI, en medio de un barrio moderno. Y si tenemos un monasterio ¿No deberíamos tener también, castillo, princesa y dragón? Resultarían imprescindibles, para hacer un viaje en el tiempo y regresar al siglo XII.

Es por ello, que humildemente y si ello no le resulta mucha molestia. Y vistas mis limitadas capacidades de deducción, me gustaría que me lo explicase, haber si lo logro entender.

Esperando no haberle robado mucho tiempo, se despide de Vd. Con todo respeto, este su humilde y seguro servidor:

Un vecino alucinado.

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